Economía social como puente a la integración y la inserción.

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Maria Ramón
marzo 2, 2015
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Figuras de Inserción
Los Centros Especiales de Empleo (CEE) y las Empresas de Inserción, como formas jurídicas de la economía social que sirven directamente a la integración, e inserción de los colectivos más vulnerables de la sociedad.

Los CEE, son empresas de empleo protegido. Surgen en el año 1985, sobre todo a través de asociaciones de personas con discapacidad. De hecho y sin perjuicio de que cualquier persona física o jurídica pueda constituir un Centro Especial de Empleo, el objetivo principal de estos centros es la integración laboral y social de personas con discapacidad, mental, física y/o sensorial.

Al ser empresas de empleo protegido, al menos el 70% de su plantilla está formada por personas con discapacidad. Cuando cumplen este requisito, es cuando podrán solicitar la correspondiente calificación a la administración competente,  proporcionando a dichas personas la realización de un trabajo productivo y remunerado y adecuado a sus características personales. Los CEE, son empresas que sirven de pasarela para el mercado laboral ordinario. Así las personas trabajadoras en este tipo de empresa estarán aquí hasta que estén preparadas para trabajar en la empresa ordinaria.

A la hora de constituir un CEE, existen multiplicidad de modelos y formas de gestión, así como de sectores, no olvidemos que son empresas, por lo tanto la actividad, tamaño, características son muy variadas. Si bien en cuanto a su forma no es fácil ver en este tipo de centros la fórmula cooperativa de trabajo que como ya sabemos la autogestión de sus procesos productivos y la gestión democrática en la toma de decisiones son unas de sus principales características.

En estos centros estas cuestiones están tuteladas. Cómo decíamos para su creación es necesario obtener la calificación de CEE por la administración y su posterior inscripción en el Registro de Centros del Servicio Público de Empleo Estatal (SPEE) o en su caso en que corresponda en las Administraciones Autonómicas, contactando  a través de las Direcciones Provinciales o Comunidades Autónomas donde se facilitará la información necesaria y requisitos exigidos. El artículo 1 del Real Decreto 2273/1985, de 4 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de los Centros Especiales de Empleo definidos en el artículo 42 de la Ley 13/1982, de 7 de abril, de Integración Social del discapacitado,  establece quienes podrán ser beneficiarios de las ayudas  que subvencionan parcialmente el coste salarial por jornada laboral realizada por cada trabajador con discapacidad y vinculado al centro por un contrato de trabajo para discapacitados.

Para entender cómo se organiza un Centro Especial de Empleo podemos tomar como ejemplo a La Fageda entidad catalana de iniciativa social sin ánimo de lucro cuya actividad es fabricación y comercialización de postres lácteos, helados y mermeladas, con sección de jardinería y granja, y persigue como finalidad la integración laboral de las personas de la comarca de la Garrotxa (Girona) con discapacidad intelectual y con trastornos mentales. Tiene 270 personas trabajando entre usuarios y profesionales y está formada por tres entidades jurídicas unidas:

–          La Fageda Fundació, titular del CEE en su conjunto, y la que desarrolla la actividad productiva.

–          La Fundació de Serveis Assistencials, agrupa el Servicios de Terapia Ocupacional, los hogares-residencia y el área de apoyo al trabajo  así como el Servicio de Integración en la Comunidad.

–          La Fageda Societat Cooperativa, funciona como una cooperativa de consumidores promoviendo la integración social de las personas que trabajan en la iniciativa y de sus familiares. Este caso de éxito que lleva en el sector desde 1982, podéis consultarlo en el siguiente enlace Las Empresas de Inserción, son empresas que persiguen la inserción social y laboral de colectivos en riesgos o en situación de exclusión social. Nacen como un instrumento para luchar contra la pobreza y la exclusión social. En esta forma jurídica de empresa social, se combina la lógica empresarial con métodos que persiguen la inserción laboral tanto dentro de la misma empresa como fuera. Buscan la competitividad y  la rentabilidad económica como cualquier empresas pero integrando la rentabilidad en aspectos sociales, ya que las personas beneficiarias dejan de ser personas dependientes, pasivas, y se ponen en el papel de activas de la sociedad. Las personas destinatarias de las empresas de inserción son principalmente:  personas en situación o grave riesgo de exclusión social que estén en paro y que tengan dificultades importantes para integrarse en el mercado de trabajo ordinario, y en particular las personas perceptoras de rentas mínimas de inserción, desempleadas de muy larga duración, jóvenes que no hayan finalizado el periodo de escolaridad obligatoria y se encuentren en situación de desempleo, personas extoxicómanas en proceso de rehabilitación y reinserción social, personas internas de centros penitenciarios, personas exreclusas en situación de desempleo, y otros colectivos como son: minorías étnicas, inmigrantes o personas con cargas familiares no compartidas y en situación de exclusión.

Las Empresas de inserción deben procurar un itinerario de inserción consistente en un plan de trabajo personalizado en varias etapas:

1º.- Servicio de acogida y asesoramiento donde se diagnostica la situación de la persona.

2º.-Plan de trabajo individualizado.

3º.- Pretalleres laborales, para recuperar e incorporar aprendizajes necesarios que se tenían hasta llegar a un taller especializado laboral donde se perfeccionan conocimientos y habilidades.

4º.- Después se pasaría a la empresa de inserción donde poner en práctica lo aprendido en las fases anteriores y por último

5º.- Entrada en el mercado de trabajo ordinario.

Tenemos que entender que la permanencia de estas personas destinatarias en las empresas de inserción es temporal en ellas no se pretende crear puestos indefinidos sino formar, capacitar a las personas para poder encontrar un puesto de trabajo por sí mismas.

Son estructuras de aprendizaje en forma mercantil (desde cooperativas, a sociedades mercantiles de cualquier tipo), cuya finalidad es posibilitar el acceso al empleo de colectivos desfavorecidos, mediante el desarrollo de una actividad productiva dentro de un proceso de inserción desde una relación laboral convencional. Se les obliga a estar participadas la menos del 51% del capital social por una organización social o entidad sin ánimo de lucro, y tener trabajadores de inserción entre un 30% a un 60% dependiendo de la comunidad autónoma, aplicando al menos el 80% de los resultados o excedentes disponibles a la mejora o ampliación de las estructuras productivas y de inserción.

Las empresas de inserción pueden recibir además de los incentivos generales subvenciones para el mantenimiento de puestos de trabajo y ayudas a la inversión fija, y pueden aplicar bonificaciones a las cuotas de la Seguridad Social. Ley 43/06, Programa de Fomento del Empleo logotipo INCAS Para entender mejor lo que significa un empresa de inserción os presentamos a INCAS, Inserción Y  Capacitación social S.L., que desde el 2013, gestionan albergues del Camino de Santiago, con servicio de limpieza y mantenimiento de espacios verdes en la Comarca del Bierzo en León. Está participada por la Fundación Proyecto Jóven y por Jufami, Juventud y Familia, Cooperativa de Iniciativa Social. Generan ingresos a través de contratos con pequeños Ayuntamientos para el desarrollo de servicios, viarios, y servicios derivados del Camino de Santiago como transporte de mochilas, y así como limpieza de hogares de personas mayores y/o con discapacidad.

Tiene la finalidad, tal y como nos comenta uno de sus responsables, Dorian Vence Ordoñez, “de continuar apostando por la plena integración social y laboral de colectivos vulnerables, además de ser para muchas de las personas usuarias desde los itinerarios de inserción, una oportunidad de tener un primer empleo e incluso una nueva oportunidad  para alcanzar la plena autonomía personal”. Profesionales de INCAS

Nos confiesan los responsables de INCAS, que “dada la situación económica actual y las pocas oportunidades de negocios, también  aunque hoy en día hay grandes campañas de sensibilización para ayudar a colectivos sociales, siguen faltando respuesta por parte de las administraciones y de la sociedad en general”. Además de las ventajas y ayudas oficiales por ser empresa de inserción se han podido beneficiar de un aporte inicial de la Fundación Social La Caixa, a través de un concurso de nuevos proyectos de emprendimiento social del 2012-2013 Nos aconsejan, por otro lado que “para desarrollar un proyecto de actividades económicas solidarias: establecer, delimitar y especificar el papel que cada participante va tener en el proyecto, desarrollar un buen plan de auto sostenibilidad para evitar dificultades que ralentice el desarrollo del mismo”.  Las expectativas de futuro de INCAS, son lograr la plena sostenibilidad y afianzarnos más en la línea de negocios relacionada con la Ruta del Camino de Santiago. Suerte y ánimo.

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