Las ideas y valores que mueven la creación de la Asociación Cooperactiv@s.

1.- Las personas y los valores de la economía social.

Las personas son nuestra fuente de inspiración, son las que desarrollan valores y principios. Las personas son la clave, y en la actualidad necesitamos mayores dosis de creatividad, de ideas para generar la capacidad de innovación que sorprenda, que  entusiasme que ilusione a la sociedad y la dinamice.

La creación de la red social Cooperactiv@s, está inspirada en los valores que persiguen desarrollar actividades económicas hacia el interés colectivo de sus integrantes y de la sociedad en general. Está inspirada en la ayuda mutua, la auto-responsabilidad, la democracia, la igualdad, la equidad, y la solidaridad.

Defendemos la primacía de valor del trabajo sobre la del capital, la gestión democrática dentro de la empresa y la sociedad, y la participación bajo parámetros de igualdad y equidad.

2.- La Economía Social como referente histórico de la Responsabilidad Social

Asistimos a una coyuntura en el mercado, por la cual, movidas por esa tendencia social basada en intereses particulares son las grandes compañías las que pretenden llevar la batuta del concepto de la RSE, Responsabilidad Social Empresarial. Y Por otro lado, el sector público trata de favorecer este planteamiento. El término responsabilidad social ya existe desde siempre en el ADN de lo que entendemos por entidades de economía social a través de su forma de gestionarse, de relacionarse con las personas, con otras entidades, no era necesario inventar este término para ellas.

Por lo que es fundamental que tanto el tercer sector como las empresas de la Economía Social se hagan sentir, ver y oir ya que son los auténticos referentes de este concepto.

3.- La Innovación Social.

Buscar fabricar, producir, dar servicios de forma responsable o con el distingo sostenible y bajo un planteamiento colaborativo, lleva a que las entidades que desarrollan actividad económica entren en otra dinámica en cuanto a clientes y a proveedores. Nos dirigen hacia una cultura diferente, la cual lleva, no sólo a la innovación en el producto o servicio, sino necesariamente a nuevas oportunidades de mercado.

La innovación no sólo hay que verla en cuanto a lo que hacemos, como lo hacemos o producimos, sino también en cuanto a la manera de entender las relaciones y los negocios. Esto supone cambios internos en personas y organizaciones sobre cómo tratar con otras y sobre la forma de llevar a cabo la prestación de los servicios. Nos lleva a introducir la ética en la gestión de los negocios y a plantear al cliente no solo como alguien a satisfacer o fidelizar, sino como a un colaborador en nuestro proyecto.

4.- Necesidad de estar activos para aprender a aprender y aprender a emprender.

La situación que vivimos, denominada crisis, no demanda únicamente austeridad provisional o medidas más o menos axiomáticas tomadas a regañadientes para que pase el temporal y volvamos a la situación anterior. Hay que observar como a la vez se está construyendo un escenario nuevo y desconocido, que aporta una dosis importante de incertidumbre, pero también de oportunidades, que nos requiere estar activos.

Actualmente, quizás no estemos tanto en escasez como en irresponsabilidad, de la cual nos estamos haciendo conscientes, y que nos obliga a cambiar determinadas pautas y actitudes. Tenemos que aprender a desenvolvernos en este escenario y a llevar a cabo el cambio interno, la transformación, que requiere el origen de esta crisis.

5.- Desarrollo sostenible y la búsqueda del equilibrio.

Los avances y el crecimiento no pueden darse perdiendo la esencia de lo que somos como personas y a costa de gastar y no reponer los recursos naturales. “Con el espíritu de antes, pero con los medios de ahora, equilibrando más lo social y ambiental con el crecimiento económico” es lo que algunos están reclamando.

Para alcanzar el equilibrio vamos abocados al entendimiento entre nosotros (colaboración, compartir) y con nuestro entorno (concienciación medioambiental y puesta en marcha de otras prácticas).

6.- Desarrollo local-rural.

El verdadero desarrollo responde a las necesidades de su población y la implica, y se debe generar un entramado socioeconómico que tome en cuenta los recursos locales, tanto naturales como humanos adaptándose a las actitudes y aptitudes de su población.

La fuerza de la economía social reside en el compromiso de las personas por  sus raíces y en las oportunidades que crea el movilizar a las personas en pro de objetivos concretos y comunes. Por lo que es hora de contribuir a su conocimiento por el público en general, y a que sirva de fuente de inspiración para ofrecer alternativas a la sociedad.

7.- Capacidad de acción y responsabilidad de la ciudadanía y la concienciación social emergente.

Nuevas corrientes de concienciación social van abriéndose camino y condicionando este nuevo escenario en torno a temas como el medio ambiente, a través del reciclaje, reducción, reutilización, consumo de energías limpias, otros temas como valores solidarios y de búsqueda del bien común, así como cambios en la forma de ver y entender la economía que lleva a la elección del consumidor-ahorrador hacia criterios consumo y ahorro responsable.

Las personas debemos tomar conciencia de nuestro poder, de que con nuestras decisiones y elecciones somos responsables en lo que respecta a la forma de utilizar nuestro dinero y sus consecuencias. Lo mismo sucede con las empresas en cuanto a la forma de llevar a cabo su gestión.

En Cooperactiv@s queremos potenciar la participación porque favorece y desarrolla la responsabilidad y solidaridad colectiva, permite un mejor conocimiento de la realidad, contribuye a la educación social cívica de la ciudadanía y fortalece las organizaciones sociales.

8.- La empresa y el emprendimiento social.

La economía social ha sido siempre innovadora e integradora buscando fórmulas para dar soluciones. El modelo clásico cooperativo hablaba de “trabajo asociativo”, el nuevo planteamiento de la Economía Social, el que tiene cabida en Cooperactiv@s, quizás tenga que hablar de “social trabajo”: Empresa social independientemente de su forma jurídica y atendiendo más a su forma de hacer.

En esta plataforma queremos contar con personas y proyectos que entiendan que las soluciones se encuentran en la búsqueda de la innovación sostenible y colaborativa en red. Con empresas y personas que quieran emprender o hacer empresa desde la eficiencia social, buscando servicio o retorno a la sociedad, así como, desde la sostenibilidad económica sin dependencia de la administración y buscando rentabilidad social y desde la sostenibilidad ambiental con respeto y cuidado al medioambiente.

En definitiva, queremos dar visibilidad y poner a colaborar en red a todos aquellos proyectos empresariales o asociativos transformadores de la sociedad que busquen un impacto social, ambiental y cultural positivo.

9.- El reto de emprendedor y el valor del fracaso.

Parece que ahora el emprender se ha convertido en una necesidad y en una salida laboral para muchas personas.

Es verdad que el crecimiento está basado en afrontar retos, pero retos ambiciosos y medidos, no alocados. Es importante plantearse retos audaces, que resulten atractivos emocionalmente, pero no lo es menos analizar convenientemente los mercados y los colaboradores del proyecto para minimizar el riesgo a asumir. Para poder “emprender con red”.

Poner en valor, el fracaso también es importante, ya que intentar y fracasar es la experiencia que te conduce a aprender. Innovación también es ensayo y error hasta aprenderlo. Nuestros fracasos nos pueden inspirar una nueva andadura.

Cooperactiv@s, quiere contar con la persona emprendedora que ve el reto, el sueño y decide que hay que luchar por él, por compromiso con ella misma y con los demás.